miércoles, 29 de agosto de 2018

Lince se tiñe de rosa con el cerezo japonés - Sakura

El cerezo o sakura es un árbol de origen asiático, cuyo florecimiento se diferencia de los demás, ya que necesita de un crudo y frío invierno y de vientos fuertes para que pueda florecer esplendorosamente; dado que el clima del continente asiático tiene estas características todos los años llegada la primavera florece maravillosamente brindando alegría y color en los lugares donde están plantados.

Por la necesidad de ciertos requisitos que tiene el cerezo para florecer plenamente ha sido un reto hacer que hoy la belleza y alegría adornen el Parque Castilla, considerado una zona de reserva ambiental desde el 2010 (*)  y segundo pulmón de Lima, y para recordar un poco el origen del cerezo, este llegó a Lince hace casi 30 años gracias al esfuerzo anónimo de un vecino que provenía del Japón quien plantó dos cerezos en la vereda que queda en frente a su casa, la alegría que sus colores brindaban en primavera motivo a que los mismos jardineros de la Municipalidad de Lince se vieran atraídos a tener estos cerezos en el Parque, es así que por sus propios medios fueron recogiendo semillas que caían de estos dos cerezos pioneros en Lince, para sembrarlos en distintas partes del parque.

Del mismo modo, el deseo de esta persona de que los nuevos cerezos florezcan plenamente motivó a sugerir cuidados específicos de este árbol para lograr el acometido, esta propuesta fue recibida con gran alegría por las autoridades del Distrito logrando conectar un trabajo en conjunto. A lo largo de estos años los profesionales de la Gerencia Ambiental se han instruido al respecto y por eso, hoy en día, tenemos el placer de ver los cerezos florecer.

El Festival del Cerezo nace del deseo de los vecinos del distrito de Lince que son miembros de la Asociación Peruana de Soka Gakkai del Perú al igual que el vecino que anónimamente propuso un mejor cuidado del cerezo de contribuir a nuestra sociedad y al entorno en respuesta a la gratitud que sentían por el lugar que los ha acogido y al esfuerzo constante de los encargados de cuidar a estos árboles y vegetación en general. Asimismo este festival guarda el gran deseo de dar a conocer el sublime y alentador mensaje que trae el cerezo, poder generar una marea de esperanza y reflexión entre nosotros los habitantes de este hermoso Distrito de Lince y empoderar a cada uno a que se atreva a generar el cambio desde donde se encuentra con la decisión de crear un futuro mejor.

El desarrollo del festival se centra en el festejo del florecimiento del cerezo como muestra del logro de una victoria después de un crudo invierno, y el mensaje que se extrae se remonta en el cuento “El cerezo”, cuento infantil escrito en el año 1975 por el Dr. Daisaku Ikeda, Premio de la Paz de las Naciones Unidas, filósofo japonés, escritor, líder pacifista y poeta laureado, quien deja el mensaje que transmite el cerezo en este cuento: “El cerezo es un árbol que florece una vez al año, que florece bello en primavera porque puede resistir el invierno. 





















- Tiene que ser fuerte para aguantar todo el largo invierno y todavía tener fuerza para florecer.  - Lo mismo pasa con las personas.  - “Si encuentras dentro de ti la fuerza para vivir los tiempos más difíciles, puedes mantenerte firme como este cerezo y saber en tu corazón que pusiste tu mejor esfuerzo, pero si te rindes y dejas que se pierda lo mejor de ti acabarás no ganando nada.”

La intención de generar esperanza y conciencia de ser agentes de cambio en donde nos encontremos dando lo mejor de cada uno y siendo un ejemplo en nuestra sociedad ha sido un legado que los miembros de la Soka Gakkai Internacional del Perú han recibido del Doctor Ikeda motivados por la labor que ha ejercido a nivel mundial obteniendo el reconocimiento de muchos países, incluido el nuestro, ya que en el año 1984 el entonces presidente de la República Fernando Belaúnde Terry entregó la llave de la ciudad de Lima al Dr. Daisaku Ikeda.

El domingo 26 de agosto, en el Área de Reserva Ambiental del parque Mariscal Ramón Castilla- Lince, se presentó la segunda edición del Festival del Cerezo que nos ofreció la oportunidad de disfrutar junto a nuestra familia y amigos de una mañana llena de arte, cultura, reflexión, gratitud y mucha alegría donde será un nuevo punto de partida para todos los vecinos de Lince y reconozcamos que el avance del lugar donde vivimos depende de cada uno de nosotros.

(*) Como se sabe, el Parque Castilla fue declarado como Zona de Reserva Ambiental (Ord. Nro. 1391 /2010) por la Municipalidad de Lima Metropolitana en el año 2010. Sus más de diez hectáreas se erigen ahora como uno de los pocos pulmones verdes no sólo del distrito de Lince, sino de toda nuestra desértica capital, además de ser el refugio de flora y fauna, en especial de más de 30 especies de aves migratorias y naturales de Lima Metropolitana.

miércoles, 25 de octubre de 2017

VECINOS DESARROLLAN PRÁCTICAS VIVENCIALES EN HUERTO URBANO DE LINCE

El escenario actual nos muestra que día a día, los huertos urbanos siguen sumando más adeptos.
Vecinos realizaron prácticas en huerto urbano con técnica de hidroponía.

La realidad nos muestra que los huertos urbanos siguen sumando más adeptos que incluso disponen de su propia huerta o un espacio, y estos se puede hacer en un balcón, un patio o una terraza que disponen para cultivar frutas y verduras frescas y de temporada o algunas plantas como son: Antuco, Blanca Nieves, Lantana, Nueva Guinea, Cinta de Novia, entre otras.

Estuvimos en el huerto urbano del señor Carlos Llamosas, ubicado en Jr. Manuel Candamo 348 en Lince, donde vimos que se puede incluir mesas de cultivo donde podremos plantar papas buffet y ver como crecen, maceteros con lechugas, mandarina, higo, durazno, mango y manzano nos recibían florecientes. Otros semilleros bajo la técnica de hidroponía intermedia y productiva, se aprecian desde su germinación y desarrollo. También hay que tener en cuenta que el gasto de agua para el correcto regadío del huerto urbano puede aumentar, por lo que se deberá emplear un sistema de riego acorde a las condiciones económicas de cada hogar con techo verde.

En los talleres que organiza la Municipalidad de Lince se enseña a reutilizar y reciclar envases para este cultivo, y a economizar mejor los materiales y el agua. Para mayores informes puede hacer sus consultas al teléfono 4710850 o puede dirigirse a la Casa del Vecino, sito en Jr. Pezet y Monel Nº 2030, segundo piso, donde será atendido por los especialistas de los talleres de Huertos Urbanos de la Gerencia de Desarrollo Social.

Cabe señalar que, en la actualidad, los huertos urbanos o ecológicos, se han convertido en un lugar para la educación ambiental y el desarrollo de ciertas terapias para el adulto mayor como el señor Llamosas nos recuerda.

“Mantener una pequeña huerta no sólo es un pasatiempo saludable, sino que permite a los usuarios acercarse un poco más a la naturaleza, sentirse mejor al ver germinar y florecer una planta y estar en una compañía agradable con un ser que nos brindará su alimento”, señaló.

El reciclaje también juega un papel importante en esta actividad, ya que los residuos orgánicos que se generan a partir de alimentos desechados, en ocasiones pueden funcionar como abono (compost).



















Los vecinos que se educan en los talleres y cursos de Huertos Urbanos que organiza la Municipalidad reconocieron que, a medida que construyamos más huertos urbanos, contribuiremos a mejorar nuestra alimentación, reduciremos el efecto invernadero y lograremos obtener ventajas, tanto económicas como ecológicas, en cada hogar del distrito de Lince y de toda Lima Metropolitana.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cuando quedamos huérfanos de hijos

Los hijos, por orden cronológico y natural, deben enterrar a sus padres y eso ocurre en la gran mayoría de los casos; pero hay casos emblemáticos, que los padres debieron enterrar a sus hijos, sobre todo cuando son victimas de algún accidente o asesinados por algún delincuente, o hayan muerto en una catástrofe como Cromagnon, por poner un mal ejemplo. El dolor de los padres al enterrar un hijo es indescifrable y la incomprensión es mayúscula. No se haya consuelo y nacen entonces mil y una preguntas: ¿ Dónde nos descuidamos?, ¿porque no controlamos a donde van?, ¿O si era tan pequeño porque no lo cuidamos como corresponde? Y otras tantas cuestiones que uno se hace, pero eso es tarde y ya no hay tiempo para nada, sino, para llorarlos sobre su tumba. Los días sucesivos al entierro de un hijo, no tienen final, como así las noches. No se haya consuelo, e incluso se vive como un autómata, muchas veces actuando en forma equivocada, porque uno no logra concentrarse en los quehaceres cotidianos. Cuando muere un hijo es desgarrador por donde se lo mire y uno va dejando jirones de su vida a cada paso; el tiempo no lo cura, a veces es al contrario, porque cuando uno ve a un niño de su edad, ve reflejado a su niño, a tal punto que se lo llega a llamar por su nombre al otro bebe. Todos los seres humanos somos únicos e irrepetibles, pero un hijo muerto es mil veces más único e irrepetible. Cuando ocurre el deceso, se van con él nuestros sueños mejores y se lleva nuestra ilusión hasta la misma tumba. Cuando lo padres entierran a sus hijos, todo se vuelve de oscuro color y la alegría ya no volverá; para los creyentes, solo la fe nos mantiene en la lucha diaria.

Fuente: http://es.shvoong.com/humanities/1722542-cuando-los-padres-entierran-sus/#ixzz1ZAm6FOpF